Bomberos de Soria. Un servicio condenado por el Ayuntamiento a su extinción. La seguridad personal de bomberos y ciudadanos en riesgo grave

La planificada aniquilación del funcionariado municipal sigue su curso. El destierro de convocatorias públicas de empleo  respetuosas con los principios de igualdad, publicidad, mérito y capacidad a lo largo del último mandato socialista arroja un saldo negativo de 25 funcionarios municipales menos.

De los 143 funcionarios y funcionarias empleadas actualmente en los distintos servicios municipales una parte importante lo hacen en situación de interinidad. El sindicato debe recordar la campaña promovida por la Junta de Personal bajo el lema «Orgullos@ de ser funcionari@» boicoteada por algún «sindicato de la cuerda» en defensa de la empresa, a cuenta de los «favores debidos» y en contra de sus propios representados.

La ausencia de convocatorias, la acumulación de vacantes sin cubrir y la cronificación de la temporalidad se ceba especialmente en servicios fundamentales para la seguridad ciudadana, dependiente directamente de Alcaldía por ausencia de delegación expresa, afectando a los Cuerpos de Bomberos y Policía Local del Ayuntamiento de Soria.

La plantilla del Cuerpo de Bomberos, de acuerdo a la última RPT ( del año 2013) debía contar con 36 efectivos, funcionarios de carrera. En la actualidad este número se reduce a 30. De esta cifra, 7 bomberos tienen la condición de interinos, cifra que se puede reducir aún más por tener expectativa de aprobar otras convocatorias. Por este motivo, en el último mes, dos de estos interinos han causado baja del Servicio. Otros 8 compañeros están en expectativa de seguir el mismo camino. 

El riesgo de colapso es evidente y el menoscabo de este servicio público fundamental por parte del equipo de gobierno socialista es mezquino, irresponsable e imputable penalmente en caso de ocurrir una desgracia derivada de esta negligente planificación.

Sin embargo, en el Ayuntamiento de Soria, tener la condición de funcionario de carrera no te salva de prestar servicio, durante años, en la provisionalidad más absoluta. 

En la escala de mando la desidia municipal alcanza un nivel de excelencia.  Empezando por una jefatura que tras la jubilación del anterior titular provisional carece de nombramiento, el Cuerpo suma un total de diez de diez mandos, cinco sargentos y cinco cabos, en situación de provisionalidad. Desde el año 2013, la RPT (Relación de Puestos de Trabajo) ni está ni se le espera.

USO denuncia una vez más el trampantojo de Personal en un Ayuntamiento que lleva años demoliendo su organización administrativa, aniquilando la figura del funcionario y apostando por la creación de una administración paralela que pretende consolidar ahora poniendo como escudo a los trabajadores víctimas de la concatenación contractual.

El sindicato considera que la gestión de la concejal de Personal, Teresa Valdenebro, provoca vergüenza ajena. No olvida que, lamentablemente, está amparada por la propia alcaldía de la ciudad, que puede hacer reventar las costuras del propio departamento de Personal e impide tanto la actualización de la obsoleta RPT de 2013, como la convocatoria de ofertas de empleo que cubran de manera definitiva las vacantes existentes, pese a tener desbloqueadas las correspondientes tasas de reposición de efectivos.

USO denuncia que a lo largo de 2022 el Servicio de Bomberos se ha tenido que prestar cubriendo los huecos de los turnos diarios por medio de la acumulación de más de 100 servicios extraordinarios de 24 horas, abonados a la mitad de su valor, evitando el abono de las correspondientes horas extraordinarias e incurriendo en un fraude a la Seguridad Social que el sindicato trasladó a la autoridad laboral, que sigue sin pronunciarse sobre el asunto.

El incumplimiento de pactos y acuerdos es marca reconocible del actual equipo de gobierno. Todos los empleados municipales fueron estafados por los firmantes del actual acuerdo/convenio colectivo, que todavía esperan desde 2014 la ejecución, por ejemplo, del fondo socio sanitario.

A mayores, recientemente, el sindicato trasladó a la empresa la próxima interposición de un recurso contencioso al objeto de hacer cumplir el vigente «acuerdo de retén», violentado por la empresa pese a los constantes requerimientos sindicales desde enero de 2019. 

La palabra municipal, aún visada por el ayuntamiento pleno, NO VALE NADA. De esta realidad los empleados municipales ya han tomado buena nota.

El sindicato lleva años denunciando el abandono institucional que sufre el colectivo, sometido a un continuo deterioro. En consecuencia con lo expuesto, frente a la exigua convocatoria de 3 plazas de bombero conductor, USO demanda la cobertura definitiva de las 20 plazas vacantes o cubiertas de manera provisional o interina con que cuenta en la actualidad el devastado Servicio de Bomberos municipal, situación que sobrecarga de trabajo al personal y que compromete la seguridad de todos los sorianos.


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