EPSU: «¿Por qué son tan importantes la mejora y el reciclaje de las cualificaciones de los trabajadores sanitarios? ¿Qué impacto tiene en la calidad?»

La semana pasada, la FSESP, de la que  FAC-USO forma parte, participó en el acto de presentación en línea de la «Asociación para las competencias en cuidados de larga duración – Impulsar la formación y el aprendizaje permanente», organizado por la Asociación Europea de Proveedores de Servicios para Personas con Discapacidad, que lidera el proyecto.

La FSESP estuvo representada por Tuscany Bell, coordinadora de Política de Servicios Sociales y Juventud. El acto fue inaugurado por el Comisario Nicolas Schmit, quien hizo hincapié en la importancia del aprendizaje y el desarrollo profesional a largo plazo de los cuidadores. Destacó que en la Unión Europea se necesitan alrededor de 1,5 millones de cuidadores. La formación y el aprendizaje permanente de los cuidadores son importantes, no sólo para prestar servicios de mejor calidad, sino también porque así la profesión resulta más atractiva para los nuevos trabajadores. En el sector de los cuidados, el 58% de los trabajadores sanitarios y de cuidados de larga duración recibieron formación pagada por el empleador, aunque los Estados miembros de Europa Occidental con sectores establecidos de cuidados de larga duración dominan esta estimación. La formación es inferior al 2% en Rumanía, Bulgaria y Hungría. Además, es mucho más difícil llegar a los cuidadores autónomos no residenciales, y también es menos probable que participen los cuidadores no europeos.

En la intervención de la FSESP, Tuscany Bell subrayó que la formación es muy importante para el bienestar y la seguridad de los trabajadores de los servicios sociales, así como para el desarrollo profesional. En términos de progresión profesional, las cualificaciones más altas y el desarrollo de nuevas competencias deben ir de la mano de aumentos salariales y un cambio en las tareas y responsabilidades. Esto es especialmente importante para el atractivo del sector. La importancia de la formación debe enfatizarse aún más a la luz de las transformaciones digitales y el cambio hacia la asistencia a domicilio que se están produciendo. Estas formaciones deben ser desarrolladas por los interlocutores sociales, tras realizar evaluaciones conjuntas de los riesgos, de modo que puedan abordarse directamente las necesidades de los trabajadores en el lugar de trabajo, así como las necesidades de los empleadores y los usuarios de los servicios. Una mano de obra más cualificada puede proporcionar una asistencia de mayor calidad, en particular en lo que se refiere a las competencias sociales y emocionales, que son la esencia de la asistencia y la prestación de cuidados. No obstante, una mayor cualificación no puede compensar la escasez de personal: por muy cualificada que sea la mano de obra, si falta personal, los trabajadores no tendrán tiempo de utilizar sus habilidades en beneficio de los receptores de los cuidados.

El acto tuvo lugar el jueves 20 de abril.

 

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *